lunes, 7 de marzo de 2011

UNA MIRADA A LAS COMPETENCIAS CIUDADANAS

DOCENTE: WILSON ARMANDO JOJOA MARÍN
ÁREA: CIENCIAS ECONÓMICAS Y POLÍTICAS
COMPETENCIAS CIUDADANAS

“Tú eres lo que es el profundo deseo que te impulsa.  Tal como es tu deseo es tu voluntad.  Tal como es tu voluntad son tus actos.  Tal como son tus actos es tu destino.”   Brihadaranyaka Upanishad.

Desarrollar competencias ciudadanas implica observar, asimilar y trastocar el entorno desde una óptica de pertenencia generalizada en donde cada elemento material y humano está al servicio de la sociedad en su conjunto para generar transformaciones válidas fruto de procesos de sensibilización, motivación y proyección.
Desde esta perspectiva entender las competencias ciudadanas en el espacio de lo público y lo privado no debe ser más que apropiarse de lo que nos pertenece a todos por igual (ciudadanía), sabiendo que –esto nuestro-, también es nuestra responsabilidad y debemos optimizarla y sacudirla.
Pero de qué manera?   Partiendo obviamente de su conocimiento.  Para conocer las competencias ciudadanas debemos saber qué son, cuáles son sus fundamentos y alcances, qué y quienes las componen y modelan, cuál es su relación con lo privado y con lo público, cómo se desarrollan, por qué nos interesa e incumbe.  Así es posible dar un primer paso de avanzada en búsqueda de la comprensión de su dinámica.
Por naturalidad las competencias ciudadanas se desarrollan en cada una de las personas y su conocimiento no es reservado.  Precisamente y en aras de su mejor desarrollo, la verdadera concepción de las competencias ciudadanas hace que dicho conocimiento sea comunicable con alta cobertura, con precisión y con acierto.  En este contexto las competencias ciudadanas traducen comunión e intercambio permanente de información clara entre todos los actores ciudadanos, conocimiento transmisible y comunicable para todos.
Para que la interpretación de las competencias ciudadanas empiece a manifestarse no sólo en su conocimiento y en su grado de comunicación también se debe integrar cierto grado de conciencia de una u cada una de las personas que conforman la colectividad, vista ésta como el indicador de compromiso frente al desarrollo de competencias ciudadanas, expresado en los actos de iniciativa y tendientes a procurar un mayor desarrollo ciudadano.
Conocimiento, comunicación, conciencia, decisión, acción y beneficio común deben ser las premisas que expliquen en su conjunto el carácter de competencias ciudadanas, entendido así por todos los actores ciudadanos de forma tal que el aporte al desarrollo de cada uno de ellos sea consecuente y ajustado a las exigencias del momento.
La necesidad de formar ciudadanos competentes desde el reconocimiento de cada quien como tal a través del conocimiento aplicado, de la difusión y transmisión de este elemento sobresaliente para su reedición y a través de la construcción de conciencia social, parte de vacíos existentes relacionados con el reciente tratamiento del tema.
La formación en competencias ciudadanas obedece al requerimiento de sentirnos y hacer sentir a los demás protagonistas del desarrollo ciudadano, por medio del concurso de las personas en su entorno ciudadano, desde su individualidad, para ellas y para la sociedad.
Las competencias ciudadanas entrañan la valoración de lo social a través de poder verse cada individuo el uno en el otro, logrando así la legitimación de la persona como componente fundamental en el desarrollo de la ciudadanía, este desarrollo parte de la formación, abriendo paso a la realidad posible y deseable de las colectividades.